7 tipos de madera para tus armarios y dormitorios
Cuando afrontamos el proceso de escoger un armario, uno de los factores principales que tendemos a evaluar es el tipo de madera con el que ha sido fabricado. No es un detalle menor: condiciona durabilidad, estabilidad, estética, mantenimiento y hasta la “sensación” que transmite el dormitorio. En esta guía te explicamos 7 tipos de madera y cómo se comportan en armarios y dormitorios, para que puedas decidir con criterio y con una visión realista de uso diario.
La calidad y el material utilizado van de la mano
En INTERNI ofrecemos muebles de calidad y, para lograrlo, lo primero que necesitamos es un material de primera, acorde con nuestro nivel de exigencia. Nuestros dormitorios y armarios a medida, además de por su diseño, se caracterizan por su singularidad y durabilidad; por eso podemos ofrecer 10 años de garantía, servicio postventa y tranquilidad total.
El color, el estilo y los materiales que elegimos dicen mucho de nosotros. Si escogemos tonos y vetas con intención, conseguiremos que reine la armonía en el hogar.
Las maderas naturales como el roble, cerezo, haya, nogal, maple, cedro o pino son algunos de los materiales que utilizamos en nuestros trabajos. A continuación te contamos sus características, usos y cualidades para que puedas valorar cuál encaja mejor contigo y con tu dormitorio.
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Maderas naturales y sus características
Roble

El roble es una de las maderas más fuertes que podemos encontrar, por lo que su resistencia y durabilidad es muy alta. Tiene una buena resistencia a la humedad, y por ello su uso puede darse en carpintería tanto exterior como interior. Escaleras, suelos, dormitorios, muebles o armarios con acabados de lujo se benefician de este material.
Aspecto: color pardo amarillento en la albura, pasando a marrón en el duramen, con anillos marcados por el paso del tiempo. Es una madera muy atemporal.
Ideal si buscas: armarios de uso intensivo, frentes que quieras que “aguanten todo” y un acabado que envejezca con carácter.
Cerezo

El cerezo es una madera con gran resistencia a la flexión; por eso es común verla en muebles curvados. Su acabado suele tener una textura suave y su color varía entre un marrón rosado en la albura, pudiendo llegar al caoba rojizo en el duramen.
A tener en cuenta: es una madera propensa a la carcoma, por lo que conviene trabajarla con buenos tratamientos y acabados (especialmente si buscas máxima tranquilidad en el tiempo).
Ideal si buscas: calidez visual, un tono elegante con matiz rojizo y un dormitorio con personalidad.
Haya

La madera de haya es pesada y con una dureza incluso superior a la del roble. Tiene capacidad de ser torneada y curvada, lo que abre muchas posibilidades.
Contras y cuidados: en el proceso de secado puede tender a deformarse. También tiene una resistencia escasa frente a hongos e insectos, por lo que el tratamiento y el acabado importan mucho.
Ventajas en fabricación: su facilidad de trabajo permite una gran variedad de usos: muebles, mangos de herramientas, elementos circulares o incluso juguetes.
Aspecto: color blanquecino que con el tiempo tiende a rosado, tanto en albura como en duramen.
Ideal si buscas: una madera firme, con estética clara y buen comportamiento en piezas bien diseñadas y correctamente secadas.
Nogal

El nogal es una de las maderas más selectas, duraderas y apreciadas. Se trabaja principalmente en dos variedades: nogal europeo y nogal americano.
Nogal europeo
Color: gris amarillento en albura, pasando a marrón grisáceo en duramen, con vetas de tono marrón oscuro.
Resistencia: media frente a hongos y termitas.
Trabajo y valor: su elasticidad y dureza hacen que sea fácil de trabajar. Su precio es elevado por la escasez del producto.
Nogal Americano
Color: pardo claro en albura, pasando a pardo rojizo en duramen.
Resistencia: gran resistencia frente a hongos y coleópteros que dañan la madera.
Ideal si buscas: un acabado premium, elegante y con veta protagonista (perfecto para dormitorios “cálidos” y sofisticados).
Maple

El maple es una madera dura y gruesa, con buena resistencia. Su tono es claro, acercándose al blanco en la albura, pasando a un tono marrón oscuro en el duramen. Es una madera fácil de trabajar, aunque puede verse afectada por el ataque de coleópteros.
Uso habitual: trabajos de ebanistería: escaleras, cocinas, molduras, puertas…
Ideal si buscas: claridad, limpieza visual y un resultado moderno (funciona especialmente bien en dormitorios luminosos).
Cedro

La madera de cedro tiene la cualidad de repeler insectos. Para su uso en carpintería puede ser una madera más débil, pero aun así es una de las mejores maderas que podemos encontrar: es duradera, ligera y fácil de trabajar.
Aspecto: blanco-rosado en albura pasando a marrón rojizo en duramen.
Extra diferencial: su olor amaderado y balsámico, muy característico.
Ideal si buscas: un interior de armario con “plus” natural frente a insectos y una madera ligera con identidad.
Pino

El pino es una de las maderas más utilizadas. Tiene una buena combinación de dureza, elasticidad y densidad, lo que permite usos muy variados: vigas, muebles, estructuras, ventanas, puertas y muchos más.
Desventaja: no es de las maderas más resistentes.
Color: amarillo claro o naranja claro en albura, diferenciándose muy bien porque pasa a un tono marrón rojizo.
Ideal si buscas: una opción versátil, con estética natural y muy usada en estilos cálidos o rústicos.
¿Cómo combino los diferentes tipos de madera?
Ahora que sabemos un poco más de las características de los diferentes tipos de madera, toca resolver una de las preguntas más habituales: ¿cómo las combino para que el dormitorio se vea armónico? Además de las fotos que solemos ver por inspiración, aquí van consejos fáciles de aplicar.
Maderas claras
Las maderas claras pueden crear espacios muy luminosos y, mezcladas con los colores exactos, pueden hacer de nuestro hogar un lugar especial. Los tonos pastel y las maderas claras aportan amplitud y alegría, pero también combinan a la perfección con paredes de tonos más oscuros y fríos: ese contraste hará que la madera destaque.
Ideas rápidas:
- Paredes pastel + madera clara = dormitorio ligero y relajante.
- Paredes gris frío/azul humo + madera clara = contraste elegante y moderno.
Maderas oscuras
Si queremos conseguir contraste con una madera oscura, haremos lo contrario: pondremos tonos claros en las paredes para potenciar el contraste con el mueble. Blanco o beige son opciones que no fallan, pero si quieres ir un paso más allá, prueba con tonos cálidos o anaranjados: combinados con madera oscura dan un resultado especialmente acogedor.
Ideas rápidas:
- Paredes claras + nogal = look premium y con profundidad.
- Beige cálido + madera oscura = dormitorio envolvente y “hotelero”.

